viernes, 13 de noviembre de 2015



Cataluña ingobernable,
pienso en ti para olvidar otras cosas.
La nube de contaminación de Madrid
me recuerda
la brevedad de la vida.

Anoche vinieron los lobos a buscarme.

Cataluña humillada,
abandonada por Teseo,
tu hija nunca volverá al mar;
sordo mar, tierra extraña,

negro cielo.

viernes, 6 de noviembre de 2015



El amor se duerme
con los años,
se silencia
como la historia
de Cipión[1].
El amor se vuelve
ciego
con la edad
y, sin embargo,
puede observar
todo lo que le rodea.
El amor.
¡Mirad! ¡Mirad allí!
Miradlo cómo se desvanece.
Parece amor,
pero no lo es,
es solo una sombra
que se aleja
a través del pórtico.





[1] Hace referencia al perro Cipión, protagonista del relato El coloquio de los perros, de Miguel de Cervantes.

Del poemario Arte nuevo de escribir poemas


Nueve libros sobre mi mesa
y ningún rastro de besos
en mi espalda;
estoy triste, estoy loca,
estoy muerta, estoy yo
envejeciendo
en mis congojas.
Tu esclava soy,
en este arte nuevo
de escribir poemas.


miércoles, 7 de octubre de 2015

Hamlet Subterráneo



Sí, soy Subway. Camino por la ciudad y nadie me mira. Y, cuando me miran, no me ven. Enloquecida, he matado a Polonio. Bajé su cadáver al metro, lo arrastré, lo dejé a buen recaudo.
Sí, soy Subway. Escribo libros que nadie lee.  Los mezclo con polvo, ya que al polvo pertenecen.
Sí, soy Subway. Tan peligrosa como Hamlet, tan suicida como Ofelia, el vacío de un mundo en perpetuo acecho no se olvida de mí.
Sí, soy Subway. Mis metas están fuera de la ciudad. Voy componiendo lenguajes, respondiendo a dificultades, afrontando un día más, un verso más, con ninguna recompensa por ser buena.
Sí, soy Subway. Salto a tu escenario para que me huelas.
Sí, soy Subway. Un continuo dramático, una armonía en caos, la anarquía en paz.
Sí, soy Subway. Eso soy. Un naufragio. Una tormenta. Una obra siempre en representación. Una suma de instantes de ruptura. Un acto de venganza y rebeldía.
Eso soy.



1ER ACTO GENERACIÓN SUBWAY: 19/10/ 2015
CENTRO DE POESÍA JOSÉ HIERRO DE GETAFE
19.30 H
LECTURA DE TEXTOS Y POEMAS

http://www.cpoesiajosehierro.org/web/front.php/poesia-en-la-red/convocatorias/item/recital-de-poesia-y-lectura-de-textos-breves-a-cargo-de-la-generacion-subway



GETAFE ES NEGRO Y AHORA, TAMBIÉN, SUBTERRÁNEO:


http://www.versovia.com/2015/10/el-getafe-negro-sera-subway-con-playa.html


miércoles, 2 de septiembre de 2015

ODA A UNA CATALUÑA NO INDEPENDIENTE



Que Dios me perdone,
pero no quiero
partir
el valle del Ebro
por la mitad,
no convertiré
Cataluña
en una isla.

No gritaré «independencia»,
no romperé el país en el que vivo,
no creeré las mentiras
que en el alboroto suenan.
Son mucho azul
y poca nube.

España no es
esa caverna
que nos cuentan
algunos.

No.

Yo escribo mi oda
para la Cataluña
que he conocido:
esa que no era
sirena.

Quiero una Barcelona mestiza,
alejada
del rumor pedregoso
de los caminos oscuros,
libre de radicalismos
y vacas ciegas.

Desde mi cansancio
intento saltar un muro:
sé que voy
a hacerme daño.


Noemí Trujillo Giacomelli


ODA A UNA CATALUNYA NO INDEPENDENT

Que Déu em perdoni,
però no vull
partir
la vall de l’Ebre
per la meitat,
no convertiré
Catalunya
en una illa.

No cridaré «independència»,
no trencaré el país en el qual visc,
no creuré les mentides
que en el xivarri s’escolten.
Són molt de blau
i res de núvol.

Espanya no és
aquesta caverna
que alguns
veuen.

No.

Jo escric la meva oda
per la Catalunya
que he conegut:
aquesta que no era
sirena.

Vull una Barcelona mestissa,
allunyada
del rumor pedregós
dels camins foscos,
lliure de radicalismes
i vaques cegues.

Des de la meva fatiga
vull saltar un mur:
sé que

em faré mal.
Hoy alguien me habló
de Barcelona:
de la playa,
del mar,
de las bicicletas,
de Gaudí,
de la Estación de Sants,
del calor
que hace en el metro,
de las banderas.

Y lo eché 
de menos todo,
menos las banderas.

Por dentro,
recorrí 
despacio
el camino
hacia el puerto
dejando 
que cayeran
todas las paredes
sin límites.

Qué quieta
está siempre
la verdad,
qué quieta
y qué firme.

miércoles, 5 de agosto de 2015

Imagining Copenhague




¿Recuerdas, amor,
las vistas desde la ventana
de la habitación
del hotel Scandic Copenhague?

¿Recuerdas que paseamos
bajo la lluvia
buscando esa taberna danesa,
el Klubben,
bajo la pista de
la poeta Tove Ditlevsen?

Tú decías, «estamos cerca»
y yo corría
bajo la lluvia,
y llegamos empapados
y encontramos
su foto en la puerta
y la puerta cerrada.

Y aquello me pareció
un mal augurio,
«la poesía te moja
y te desahucia»,
y tú me llevaste
de la mano,
bajo la lluvia torrencial,
a un restaurante italiano,
el Mama Ludbas,
y allí comimos
una ensalada caprese
y un filete al tartufo
bajo la luz de una vela
y brindamos
con vino rosado
con hielo.

Yo te regalé
un trozo de papel
con unos versos
de Tove:

«Tú y yo, y yo y tú, y no existe otra cosa—
si quieres saber quién soy, pregunta a las verdes
olas,
como ellas, sin compromiso, jamás sé lo que deseo.
La noche es buena y caliente, y el pecado
a nadie importa».

Al salir del restaurante
aún llovía
y nos refugiamos
en los soportales
mientras los ciclistas
buscaban
su propio refugio
para la lluvia.

Y allí, bajo
las luces de neón,
mirando unos muebles de diseño,
imaginamos Copenhague
como el lugar al que volveríamos
cada vez que
Madrid
nos devorara.