miércoles, 2 de septiembre de 2015

ODA A UNA CATALUÑA NO INDEPENDIENTE



Que Dios me perdone,
pero no quiero
partir
el valle del Ebro
por la mitad,
no convertiré
Cataluña
en una isla.

No gritaré «independencia»,
no romperé el país en el que vivo,
no creeré las mentiras
que en el alboroto suenan.
Son mucho azul
y poca nube.

España no es
esa caverna
que nos cuentan
algunos.

No.

Yo escribo mi oda
para la Cataluña
que he conocido:
esa que no era
sirena.

Quiero una Barcelona mestiza,
alejada
del rumor pedregoso
de los caminos oscuros,
libre de radicalismos
y vacas ciegas.

Desde mi cansancio
intento saltar un muro:
sé que voy
a hacerme daño.


Noemí Trujillo Giacomelli


ODA A UNA CATALUNYA NO INDEPENDENT

Que Déu em perdoni,
però no vull
partir
la vall de l’Ebre
per la meitat,
no convertiré
Catalunya
en una illa.

No cridaré «independència»,
no trencaré el país en el qual visc,
no creuré les mentides
que en el xivarri s’escolten.
Són molt de blau
i res de núvol.

Espanya no és
aquesta caverna
que alguns
veuen.

No.

Jo escric la meva oda
per la Catalunya
que he conegut:
aquesta que no era
sirena.

Vull una Barcelona mestissa,
allunyada
del rumor pedregós
dels camins foscos,
lliure de radicalismes
i vaques cegues.

Des de la meva fatiga
vull saltar un mur:
sé que

em faré mal.
Hoy alguien me habló
de Barcelona:
de la playa,
del mar,
de las bicicletas,
de Gaudí,
de la Estación de Sants,
del calor
que hace en el metro,
de las banderas.

Y lo eché 
de menos todo,
menos las banderas.

Por dentro,
recorrí 
despacio
el camino
hacia el puerto
dejando 
que cayeran
todas las paredes
sin límites.

Qué quieta
está siempre
la verdad,
qué quieta
y qué firme.

miércoles, 5 de agosto de 2015

Imagining Copenhague




¿Recuerdas, amor,
las vistas desde la ventana
de la habitación
del hotel Scandic Copenhague?

¿Recuerdas que paseamos
bajo la lluvia
buscando esa taberna danesa,
el Klubben,
bajo la pista de
la poeta Tove Ditlevsen?

Tú decías, «estamos cerca»
y yo corría
bajo la lluvia,
y llegamos empapados
y encontramos
su foto en la puerta
y la puerta cerrada.

Y aquello me pareció
un mal augurio,
«la poesía te moja
y te desahucia»,
y tú me llevaste
de la mano,
bajo la lluvia torrencial,
a un restaurante italiano,
el Mama Ludbas,
y allí comimos
una ensalada caprese
y un filete al tartufo
bajo la luz de una vela
y brindamos
con vino rosado
con hielo.

Yo te regalé
un trozo de papel
con unos versos
de Tove:

«Tú y yo, y yo y tú, y no existe otra cosa—
si quieres saber quién soy, pregunta a las verdes
olas,
como ellas, sin compromiso, jamás sé lo que deseo.
La noche es buena y caliente, y el pecado
a nadie importa».

Al salir del restaurante
aún llovía
y nos refugiamos
en los soportales
mientras los ciclistas
buscaban
su propio refugio
para la lluvia.

Y allí, bajo
las luces de neón,
mirando unos muebles de diseño,
imaginamos Copenhague
como el lugar al que volveríamos
cada vez que
Madrid
nos devorara.


sábado, 18 de julio de 2015

Quiero encontrar un banco desierto
desde el que poder mirar una fea fábrica industrial,
una fábrica sucia, antigua,
anodina,
contigo.

Quiero que caiga la noche,
la noche
que es
lo que más se parece
al desierto,
y que saques
la belleza escondida
que habita dentro de mí.

Quiero que me recuerdes
cómo era,
que me ayudes
a volver a sentirme
pura y silenciosa.

Quiero mirar
las luces de esta ciudad
que no es la mía,
contigo.


Quiero que sepas
que mi nombre

sigue esperándote.

sábado, 20 de junio de 2015

ODA AL MAR

Querido Mar,
me despido de ti.
Durante un tiempo
no nos veremos.
Mis canciones
estarán solas
al anochecer.

Allí donde voy
no hay olas,
ni bruma verde,
solo rayos de sol.

Querido Mar,
gigantesca selva de agua,
si tú me quieres, yo te querré,
dejo mis zarzamoras
en tus barcos
y empiezo de nuevo.

La canción
que nunca escribiré
se ha dormido
en tus labios.
Dejas en mí
luciérnagas
y cauces lejanos.
Yo no sé qué haré,
no puedo decirte mucho:
Soñar, cantar,
escribir,
echarte de menos,
temblar,
buscar montañas de luz.

No se lo digas a nadie,
quiero que sea
nuestro secreto:
mi alma es
una altísima
torre azul.

Gracias a ti
alguien me regaló
un truco para no envejecer:
Pienso utilizarlo bien.


20/06/2015
Restaurante S. Anastasi
Puerto Deportivo. Muelle Norte. Local 5
Badalona
Fiesta de despedida de Barcelona con amigos


martes, 16 de junio de 2015

ODA A ROMA


Lo fugitivo permanece en Roma,
se subleva, cura.
Busco en los escenarios de Sorrentino
que se aclaren las cosas por sí mismas,
que la verdad vuelva a ser belleza.
Paso por el peor momento de mi vida:
Roma o Morte.
Roma, Roma, Roma.
Podéis creerme:
siempre es agradable
volver a Roma.
Cuando el amor nos enseña
su lado más cruel,
cuando el futuro crece
y no nos invita
a su fiesta de graduación,
cuando todo es ya
de un color muy pálido,
tan pálido que duele,
la Fontana dell’ Acqua Paola
puede hacernos sentir
como Anita Ekberg,
aunque solo
por un instante
muy breve.
Cumplir años en Roma,
perderse en el Templete de Bramante,
brindar con champagne en Via Veneto,
junto al anuncio de Martini,
sentirse dentro
de la disparatada fiesta
de cumpleaños de Jep Gambardella.
Perderse en Roma,
como un turista despistado
sin nacionalidad,
por el parque de los acueductos
y la Via Appia,
ser performance.
Pasear por Roma
como Jep y Orietta,
volver a soñar
en la Piazza Navona,
sonreírle a los cuatro ríos
de la fuente de Bernini.
Dejar que todo se amotine en Roma,
que se rebele, que arda,
desafiar la belleza.
Roma o Morte,
Roma, Roma, Roma.