jueves, 10 de agosto de 2017

RECUERDO CUANDO PASEAMOS POR LA RAMBLA



Para Lorenzo, en el día de su santo

Recuerdo cuando paseamos por la Rambla de punta a punta,
hasta el Port Vell,
esa Rambla siempre llena de gente y de kioscos,
de vida.
Era fácil dejarse llevar hasta el mar.

Recuerdo nuestra casa de Barcelona,
las buganvillas del jardín,
verte escribir.

Recuerdo tantas cosas.

Las noches húmedas de Barcelona.
Las escapadas los sábados a Cadaqués.
Cómo nos íbamos apropiando de los hoteles que nos gustaban:
La Goleta, Grifeu, Sol ixent…

Recuerdo la carretera a PortBou,
la presencia de Benjamin en el lugar,
la vieja estación de tren;
te recuerdo con tu vieja cámara de fotos,
con tu sonrisa de niño travieso,
recuerdo el momento preciso de pasar a Francia,
oh, mon amour, recuerdo tantas cosas.

Cuando uno deja su ciudad se vuelve vulnerable.

Recuerdo el paseo marítimo de Castelldefels,
los desayunos en la playa los domingos,
recuerdo cuando me venías a buscar al trabajo,
recuerdo la sensación de terminar un libro,
recuerdo las celebraciones,
recuerdo nuestro primer aniversario,
recuerdo mucho el día de nuestra boda.

Cómo conseguimos hacer que Santander
se convirtiera en Barcelona.

Recuerdo los viajes a Italia,
las ganas de disfrutar del tiempo juntos,
el concierto de Raimon en el Palau,
el avión del parque del Tibidabo.

Cuando volvamos a casa te besaré
frente a la iglesia de Sant Felip Neri,
tocaremos la metralla y sabremos
que seguimos ganándole la batalla al tiempo,
que nuestro amor lo sigue resistiendo todo,
que Garcilaso sigue vivo en tus ojos,
que somos un hombre y una mujer
que tienen intactos sus besos.

1 comentario:

  1. Noemí, cuando el recuerdo vive, como un río que sigue aumentando su caudal, es mucho más potente que aquellos otros que acabaron siendo tragados por el desierto.
    Felicita a Lorenzo de mi parte.
    Un abrazo

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